<<Y el maestro se horrorizaba menos que yo ante mi fracaso.
¿Sabía por experiencia que esto sucedería? "¡No piense en lo que debe hacer, no reflexione cómo llevarlo a cabó -exclamó- ; sólo si toma por sorpresa al arquero mismo, el tiro sale suavemente!
¡Ha de ser como si la cuerda cortara de repernte el pulgar que la retiene, sin que usted abra la mano intencionalmente!">>
Eugen Herrigel

